Las rodillas duelen, quizás el frío, quizás está pasividad del encierro.
Las manos no duelen tanto, pero el dolor está.
No hay nada que no me duela.
Maldito cuerpo.
A veces me olvido del dolor aunque eso no significa que no duela, la vida es una constante de dolor y días .
Los días se me olvidan y el dolor se esfuma. Aunque a veces, debo aceptar, también, es al revés.
El dolor se va cuando duermo.
O también el sueño se me va cuando me duele.
Ay! Que dolor
Ay! que sueño
Ay! que vida
Ay! que muerte, menos mal llegaste..
Como que hace calor ¿no?