lunes, 16 de noviembre de 2015





Quiteño de Cepa






Tratando de cruzar la calle, dando grandes zancadas, casi tropezando, tambaleando
pero sin ningún rasguño, pudo cruzar.
Con botella en mano, hablando para sus adentros y a ratos gritando un
"viva el Aucas carajo!!" continuó caminando calle arriba,
-Pa' San Roque voy- balbuceo.
Trastabillando con cada paso, más parecia una patética coreografía,
de lado a lado disque caminaba, pero eso si, sin regar una sola gota del delicioso néctar comúnmente llamado "puntas", derechito (por decirlo de alguna manera)
avanzo por la calzada, recordando su pasado, e insultando al futuro.
Soy borracho y que!!!
Yo no hago mal a nadie, el resto de gente me hace daño a mi.
Hablaba para quien escuchara, para algun oído atento. Para alguna vecina chismosa que aún estuviera despierta.
Quizás solo hablaba para convencerse a si mismo, quizas ya no tenian ningun sentido lo que decia.
Yo soy quiteño de cepa!!!
Conozco esta ciudad como la palma de mi mano, puedo ir y volver de donde sea!! A mi me conoce todo el mundo por que me han visto caminar, pero me olvidan cuando doblan la esquina.
Tomó un bocado grande de trago, suspiró y continuo caminando,
un callejón frente a él, sosteniendose de la pared continuo por el callejón,
llego a una casa muy antigua, destartalada, a punto de caerse se arrimo a una de las paredes de adobe y dejandose caer se puso a llorar,
bebió el ultimo sorbo que en la botella quedaba, la lanzo,
con un sonido seco, se desparramaron miles de pedazos del tranparente recipiente,
no le importaba si eso molestaría a alguien, maldiciendo la vida que le toco vivir, se recosto, un profundo sueño se apodero de el, tan profundo que no volvió a despertar.
Nadie vio nada, nadie escucho nada, nadie lo conocia, nadie sabia su nombre, jamas lo habían visto.

Las malas lenguas decian que a lo mejor era algun ladrón de quinta, las buenas lenguas decian que ojalá Dios lo tenga en su gloria.

Pasados 5 minutos todos olvidaron el asunto.

Pasados 10 minutos el capitulo se repite en otra esquina de esta ciudad.








No hay comentarios.:

Publicar un comentario